Sobre la declaración CELAC-UE
Parece un texto escrito en otro planeta o uno escrito por un grupo de estados temerosos y tratando de navegar el vendaval en silencio.
Foto de CNN en Español
No hubo acuerdo alrededor de una condena contundente a las ejecuciones extrajudiciales que está adelantando Estados Unidos en el Caribe. De hecho, Estados Unidos no se mencionó explícitamente ni una sola vez a lo largo de todo el documento. Esto sin duda es un fracaso para América Latina y el Caribe, que hoy más que nunca, necesita llegar a posiciones conjuntas frente a la política exterior de Washington hacia la región y requiere además, el apoyo de otras regiones del mundo. Parece claro que Europa no tiene ningún interés en inmiscuirse en la pelea entre Trump y algunos latinoamericanos, menos aún después de haber hecho un esfuerzo importante y medio-logrado normalizar los vínculos entre esa región y Washington.
Solo se dice “Abordamos la importancia de la seguridad marítima y de la estabilidad regional en el Caribe” y más adelante se añade que, “reconocemos que el problema mundial de las drogas requiere una respuesta conjunta basada en el principio de responsabilidad común y compartida, mediante un enfoque equilibrado, integral, integrado y basado en la evidencia, de conformidad con el derecho internacional, y en particular con el Régimen Internacional de Fiscalización de Drogas.” Más tibios, imposible.
En cambio, al tema de Ucrania si se le dedicó un párrafo concreto aunque sin hacer referencia concreta a la invasión rusa. El párrafo también es bastante tibio pero al menos se le pone nombre propio a la guerra. De hecho, ninguno de los actores poderosos del sistema internacional (Estados Unidos, Rusia y China) son mencionados ni una sola vez en el documento. Parece una declaración escrita en otro planeta.
Se llama a la resolución pacífica de todos los conflictos, se toma en cuenta la posición histórica de varios frente a las Malvinas, se llama al fin del embargo frente a Cuba, etc. Todo igual a lo que se dice en Naciones Unidas una y otra vez. Cero novedad.
Se llama al fortalecimiento del sistema multilateral, a la equidad y la justicia en las decisiones de las instituciones financieras internacionales, a un intercambio comercial apegado a las normas. pero no se nombra por ninguna parte la política de aranceles estadounidense.
Se abordan todos los temas habidos y por haber con un nivel de profundidad mínimo: desde la reforma del sistema internacional multilateral, pasando por comercio, inversión, clima y medio ambiente, cooperación en materia de seguridad y seguridad alimentaria, transformación digital, inclusión social, educación e investigación, migración y contactos entre pueblos y cultura. No hay en ninguno de estos temas un acuerdo que avance frente a lo poco y muy general que se ha acordado en el pasado.
El uso de los verbos deja claro lo suave de los acuerdos logrados: “reconocemos, tomamos nota, subrayamos, destacamos, acogemos, reafirmamos, valoramos, coincidimos”. No hay un acuerdo nuevo sobre ningún tema. Las exhortaciones son las mismas de siempre y no es posible decir que la relación entre Europa y América Latina se profundizo de alguna forma gracias a esta cumbre.
Los grandes ganadores son las potencias: cada cual haciendo lo que quiere, poniendo el derecho internacional y las normas en el cajón del olvido, y el resto del mundo, amordazado y temeroso tratando de navegar en silencio en medio del vendaval.




Yo no diría que parece propiamente un documento escrito en otro planeta, sino un documento escrito por personas de otro planeta al que poco o nada le importa la suerte de este. Pero, más que personas de otro planeta, parece -como usted lo insinúa- que fuera escrito por "mandatarios" (¿?) con miedo (¿ante el gigante del norte?), sin rumbo y sin compromiso por el futuro de los países que dicen gobernar. Además, me atrevo a decirlo sin titubeos, era una cumbre organizada para subir el ego de nuestro querido presidente que está haciendo todo lo posible por convertirse en un líder de talla mundial. ¿Lo logrará? Puede que, a pesar de todo, sí lo logre.